Miercoles, 22 de Febrero de 2012
 
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Extensión Universitaria UCA
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Cristofol: un fotógrafo del siglo XVI

Esta imagen de una de las páginas del Cuaderno da idea de las dificultades que presentan los escritos.
Aunque la caligrafía es legible, el estado de deterioro del papel y la escritura por ambas caras
está dificultando considerablemente el proceso de transcripción.
No. No existían cámaras fotográficas en el siglo XVI. Pero a veces las palabras, mejor que las imágenes, son capaces de darnos una idea cierta de cómo era un lugar, una época o una sociedad. La mayor importancia del Cuaderno de Cristofol estriba en que su autor, ya fuese de forma intencionada o no, retrató una serie de caracteres y personajes reales de la época que le tocó vivir, proporcionándonos una visión diferente, más fresca e inmediata, de la España del Siglo de Oro. Pero no adelantemos conclusiones.

En primer lugar, cabe decir que los escritos contenidos en el "Cuaderno de Cristofol" no parece que fueran concebidos como una obra literaria, ni fueron titulados así por su autor. Este título, en efecto, aparece en una hoja de papel superpuesta sobre el material encuadernado, y que claramente fue incorporada en fecha muy posterior. La redacción corresponde a un castellano de época bastante inteligible, y la caligrafía también es muy aceptable, pero la labor de transcripción ha sido ardua, debido al estado de deterioro en el que están los escritos. Se trata de una especie de diario, obra de alguien que no se identifica a sí mismo, pero que nosotros bautizamos como "Cristofol", dando crédito a lo escrito en la hoja.

En ese diario, el autor refiere las historias, y cito textualmente: "...que se contaban en la taberna, entre jarra y jarra de vino, por comerciantes de Ultramar, caballeros de medio pelo, gentes de dudoso oficio y otros rufianes de mal vivir". Como digo, el autor no parecía tener conciencia de estar escribiendo una obra literaria. Lo que se cuentan son conversaciones e historias atribuidas a terceros.  Afortunadamente hay algunas referencias a lugares y hechos que han dejado una huella histórica, y nos permiten situar con bastante fiabilidad esas tertulias en pleno Siglo de Oro español, muy probablemente durante la época de Carlos V o en décadas posteriores.

Detalle de la hoja hallada tras el fragmento de guarda frontal del Cuaderno.
Es la única referencia existente al título del documento,
pero fue añadida en época posterior.
Es fácil circunscribir el lugar en el que se encontraba la taberna a Sevilla o a Cádiz. El autor no lo indica explícitamente, pero sí hace referencia a unas fiestas de la época típicas de esta parte de Andalucía, y además la descripción de los interlocutores nos hace pensar en una ciudad cosmopolita con mucha población de paso: había hidalgos castellanos e hijos de familias ilustres; pero también marinos cántabros, vascos y portugueses, mercaderes genoveses, ingleses, franceses, flamencos y de otras partes de Europa. Así pues, si se confirma que los textos son del siglo XVI, que es pleno Siglo de Oro, estaremos hablando de la ciudad de Sevilla, que capitalizó el comercio con las Américas en aquel tiempo. Si son algo posteriores, podría tratarse de la ciudad de Cádiz, pero nosotros trabajamos con la primera opción como la más probable.

Cristofol se identifica como persona que trabaja en la taberna. Y nos habla de ella como si fuese una especie de "Café Gijón" del siglo XVI, en el que se desarrollaban animadas tertulias. La familiaridad con la que se refiere a la taberna nos hace pensar que quien escribe puede ser el propio posadero y dueño del negocio. Con estas referencias nos pusimos manos a la obra. Como el nombre de Cristofol es muy poco frecuente en Andalucía, y dada la frenética actividad comercial de esa época en las ciudades de Sevilla y Cádiz, teníamos la esperanza de encontrar en los censos y archivos históricos alguna referencia de él. No es nada fácil, porque por ejemplo, a finales del siglo XVI, Sevilla es la ciudad más poblada de España, y además abundan las posadas, tabernas y ventas.

En esta época no existe, como el lector puede fácilmente imaginar, un registro pormenorizado de este tipo de establecimientos, pero los poderes públicos tenían especial cuidado en llevar un control para el cobro de impuestos. Para tratar de localizar a Cristofol, nuestra mejor baza eran los censos fiscales elaborados por los Ayuntamientos. Pero en esta época los censos no registran individuos, sino más bien familias o casas, de forma que Cristofol sólo aparecería si era un cabeza de familia o regentaba un negocio.

Detalle de un grabado de Sevilla de la segunda mitad del siglo XVI,
recogido en la obra "Civitatis Orbis Terrarum", publicado en la
ciudad de Colonia en 1572
El nombre "Cristofol" es de procedencia catalana. En realidad su grafía correcta en catalán es con tilde grave sobre la segunda "o" ("Cristòfol"). En un censo fiscal de mediados del siglo XVI que se conserva en los archivos históricos del Ayuntamiento de Sevilla aparece un tal "Cristòfol Brull", natural de Botarell, que es una pequeña localidad de Tarragona. No hemos sido capaces de encontrar ese mismo nombre exactamente en censos de fecha posterior, pero sí aparece varias veces un "Cristóbal Brull", que damos por hecho que se trata de la misma persona, con el nombre de pila ya castellanizado.

Un inmigrante catalán en la Sevilla del siglo XVI difícilmente se dedicaría a un trabajo manual. No debíó ser ni un artesano ni un obrero. El sur representaba la tierra de la prosperidad y la riqueza en aquel tiempo, y si vino desde unas tierras entonces tan lejanas, sería para dedicarse a algún negocio que le pudiera permitir aprovechar la actividad de la ciudad para prosperar: es decir, que se dedicaría al comercio o a la hostelería, y eso encaja con el perfil del hombre que andamos buscando.


Esto es, a grandes rasgos, lo que ha dado de sí por el momento nuestra investigación histórica de la época de la que datan los escritos de Cristofol. Pero hay una parte de la historia del Cuaderno que es, si cabe, tan interesante como esta.  El Cuaderno permaneció varios siglos ignorado hasta trascender los límites de lo que académicamente llamamos la Historia Moderna, y ya a mediados del siglo XIX parece ser que estaba llamado a cumplir un papel importante en el devenir de la Literatura española. Pero esto es ya materia para otros especialistas.

Arturo Morgado García
Director de proyecto (Equipo de Investigación "Cristófol")
Profesor Titular de Historia Moderna
Universidad de Cádiz
http://www.cristofol.es/ © 2012 Equipo de Investigación del Cuaderno de Cristofol
Herramienta de publicación HTMGEN 2.0® © Versus Soft, S.L. 2012.